El cuarto de baño como máximo exponente de intimidad.

¿Qué entendemos por el concepto de “HIGIENE”? ¿Cómo se ve representado en nuestra vivienda? ¿Se puede clasificar? Estas son algunas de las cuestiones que nos planteamos inicialmente y que pretendemos desentrañar a lo largo de esta fase analítica de la higiene del hogar. A partir de una definición precisa como puede ser la de la RAE, que en este caso puede llegar a parecer genérica y quizá confusa, y la comparación con la definición que podemos encontrar de una manera popular a pie de calle, se pretende clasificar este concepto favoreciendo así la focalización en los sub-términos que surjan.

Según la RAE, la higiene se define con estas dos acepciones:

  1. Parte de la medicina que tiene por objeto la conservación de la salud y la prevención de enfermedades.
  2. Limpieza, aseo de las viviendas, lugares públicas y poblaciones.

Resumidamente, podemos definirla como la limpieza, de lugares públicos, privados o de la propia persona con la intención de la conservación del buen estado de los espacios o del organismo y la prevención de posibles enfermedades.

Antes de proceder a la clasificación del término, se crea una particular línea del tiempo donde se describen algunos de los acontecimientos más importantes relacionados con la higiene. Desde la publicación de leyes hasta la invención de algunos objetos cotidianos con el objetivo de conocer a mayor profundidad el mundo y lo que rodea al concepto higiénico.

En primer lugar en lo que a sub-clasificación se refiere se hace distinción entre higiene privada e higiene pública. En muchos textos, la mayoría de autores coinciden en esta clasificación, aunque cabe mencionar que algunos de ellos introdujeron nuevos tipos de higiene como puede ser la psíquica, la escolar, la sanitaria… Aquella que más nos interesa, sin embargo, es la higiene que tiene lugar en el ámbito del hogar, eso es, la higiene privada. Pero esta higiene se puede sub-clasificar de nuevo en dos grandes términos, la higiene del hogar, aquellas acciones a partir de determinados objetos que tienen como objetivo la limpieza del hogar y su carácter higiénico de la misma y por otra parte la higiene personal, relativa al “yo”, sub-dividida de nuevo en dos términos, aquellos hábitos de higiene más comunes y particulares que se llevan a cabo gran parte de los días y que forman parte digamos de nuestra cultura higiénica y se dan a cabo en el cuarto de baño como espacio fundamental; y aquellas relativas a la vestimenta, al acicalamiento de la persona, relativas a una estética quizá más alejada del concepto más directo de la propia higiene.

Una vez desmenuzados los conceptos, las acciones vinculadas a objetos cotidianos, dónde se realizan y por quién, se describe una línea del tiempo para cada uno de los usuarios de la casa en la que se expresan las acciones relacionadas con la higiene que se llevan a cabo en un día cualquiera. Para ello, se ha realizado de una manera visual, fotografiando la realidad cotidiana del día a día y permitiendo obtener con ello datos interesantes. A continuación se muestran algunas de las imágenes utilizadas en la descripción de la rutina higiénica doméstica que comentábamos.

A-peinarse E-cepillando a rex E-lavandose los dientes M-maquillarse

¿Qué conclusiones extraemos de nuestro análisis?

Cómo hemos podido ver, las acciones de ocio relacionadas con la higiene privada personal, dedicada a la higiene del individuo, se llevan a cabo exclusivamente en el espacio del baño. Es por ello que el baño forma parte indispensable del concepto más íntimo del hogar de la casa. ¿Acaso imaginamos una vivienda sin nuestro cuarto de baño?

¿Te has planteado alguna vez cuál es el espacio o elemento más importante de la casa?

De una manera un tanto informal, aunque con un trasfondo muy serio, nos planteamos entre los amigos muchas veces esta pregunta. Normalmente hay quienes defienden la cama, y otros que se decantan por el váter.

Pero el baño no es únicamente foco de todas estas actividades tan íntimas que únicamente llevamos a cabo allí. Además, el baño funciona como el espacio máximo de intimidad, es allí donde somos nosotros mismos, donde nos refugiamos del mundo exterior. Es el espacio donde se experimentan las emociones en su máximo esplendor, si quieres cantar, cantas; si quieres saltar, saltas; si quieres hacer reír, ries y si quieres llorar, lloras. Y os preguntaréis que quizás todo ello se puede hacer independienemente de dónde estés. Si, y tenéis razón. Pero… ¿acaso no nos sentimos mejor si no estamos observados por nadie, acaso no expresamos nuestra alegría, nuestra tristeza con nosotros mismos… El baño es el único lugar, en el que nos aislamos del mundo exterior y podemos ser nosotros mismos, tal y como queramos, sin miedo o vergüenza a reír, llorar, saltar, cantar… Y además, es el espacio por antonomasia de la desnudez, de sentirnos cómodos con el cuerpo con el que llegamos al mundo.

Parecen fascinantes todas estas emociones. Y sin embargo, al baño se le ofrece el menor espacio de uso de la casa. Y sin embargo, estando desnudos se acentúa la artificiosa construcción que nos envuelve, todo parece menos natural.

Se proponen tres niveles de intimidad (n1, la calle;n2, la casa; y n3 el baño), el baño es el máximo espacio de intimidad, el espacio de las emociones, de ser completamente como queremos ser. Pero es el espacio al que menos metros cuadrados se le dedica y es un espacio en el que se acentúa la tecnología y lo artificial cuanto nos encontramos desnudos. Es el espacio por el que pasamos cada mañana para afrontar un nuevo día. Metafóricamente, imagina un bebé saliendo del feto; imagina la mariposa saliendo del capullo… ¿No parece bonito imaginar como salimos del cuarto de baño cada día, como “nacemos” cada día para enfrentarnos al mundo análogamente a como una mariposa sale de su capullo? La intención es llevar a cabo una transformación del espacio emulando estas sensaciones, haciendo que la experiencia mañanera del baño sea reconfortante, agradable, única y nos empuje a enfrentarnos al mundo; al mismo tiempo que cuando lleguemos a casa por la noche, nos acoja como el nido recoge al pájaro cada día antes de que termine otro día más.

Diagrama.

A0

http://prezi.com/we2l_ptlklso/untitled-prezi/

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s

%d bloggers like this: